buenas malas noches

Good-bad-night

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http://arte.uniandes.edu.co/portfafolio/viviana-troya/
Good-bad-night consists of a series of paintings about the concept of "cybertronic happiness". Based on cell phone photographies of me and my friends, this series addresses our contemporary dynamics of sharing in social networks, through a visual analysis of the formal composition of the images produced with portable technologies and modern lighting conditions (ie. flash, LED, neon lights, etc.).

This project aims to show people how can social networks influence our lives, especially in regards to the perception of happiness and the depiction of the self.

Fotografías por Oscar Monsalve.


Trasnochos de ontología

Por Fernando Uhía. 

El personaje principal de la película Birdman es un esquizofrénico que de tarde en tarde se convierte en pájaro. A su hija, Sam, le parece que buena parte de los problemas de su padre se debe a que no participa de las redes sociales: “Tú quieres ser tú mismo sin estar conectado a las redes sociales. Pues te tengo malas noticias: ya nadie puede ser algo por sí mismo. Hay millones de personas en el mundo y la única forma de sentir que se existe momentáneamente en ese avispero es que alguien lo vea a uno, por unos segundos, en alguna pantalla electrónica.” El guión de la película es convencional en el sentido de mostrar “el lado humano” del protagonista, su decadencia profesional más que el disfrute del volar de sus momentos de ilucidez. Pero en la perorata de Sam parecería que hay una relación estrecha entre la esquizofrenia y el aislamiento electrónico. Es decir: en la era digital, estar “desconectado” podría causar problemas mentales y adaptativos. 

         El primero que habló, ya hace más de 50 años, de medios como epistemología fue Mc Luhan, y dejó claro que la introducción de un medio de comunicación en una sociedad le cambia su manera de percibirse como sociedad y a los individuos como individuos; incluso si uno se niega a usar ese medio, los efectos sobre uno no dependen de una decisión consciente. Maurizio Ferraris cree que los efectos de un medio no son solo epistemológicos, no son solo nuevas maneras de entender nuevas, sino que causan agenciamientos trascendentales, alteran la ontología, llamémosla, social. En su libro ¿Dónde estás? Ontología del teléfono móvil., Ferraris propone que la introducción del celular en la sociedad contemporánea le ha permitido a los seres conectarse portátil y permanentemente con el ciberespacio. El celular ha extendido la mano hacia un espacio invisible donde operan y luchan muchas otras manos, como en una inconmensurable pelea de boxeo de las masas virtualizadas entre sí. Quiere decir esto que el celular no es tanto un medio de comunicación, sino un medio de control a larga distancia, un medio de ubicación de otros y de uno mismo; una ubicación físico-ontológico a la vez. De ahí lo revolucionario del celular, pues supera las expectativas de la comunicación electrónica y como tal desvía hacia lo ontológico el campo de estudio inaugurado por McLuhan. 

         Así que aislarse del celular como hizo Birdman es hoy percibido socialmente como algo anormal, pues el acceso al ciberespacio sirve para ubicarse, para ubicar a la otra gente, para saber cómo perciben su vida y como la ocultan. El celular y las redes sociales permiten que al publicitar las personas en el ciberespacio su imagen como una de normalidad mediática ante miles de personas, comience a haber coincidencias iconográficas: si se es normal se es feliz y si es feliz en este ciberespacio superpoblado de imágenes, el gesto más rápidamente reconocible de normalidad, felicidad y perfección absoluta es la sonrisa: para ser en el ciberespacio como ser autónomo reconocible, hay que difundir imágenes de uno mismo sonriendo o haciéndole mofa a la dureza de la vida, con muecas de burla o sacadas de lengua que solo un ser perfecto puede emitir al sentirse superior -¡y muy felíz!- al resto de los normales en red. 

         Y es ahí, al gesto instantáneo de felicidad cibertrónica, a donde apuntan las pinturas de la serie Buenas malas noches de Viviana Benavides. Al basarse en fotos de celular de sus amigos y conocidos –que hoy en día tienen que ser muchos so pena de parecer infeliz o anormal-, Benavides pone en evidencia las problemáticas expuestas arriba, logra visibilizarlas por medio de una distorsión mediática: fotos fugaces tipo celular son “detenidas” antes de ser expuestas en el muro ciberespacial. Y se detienen porque se vuelven pinturas en óleo, pinturas muy cercanas en su resolución a las fotos mismas, pero que le imponen al espectador una mediación diferente a las de la pantalla del celular, pues han sido agrandadas como pinturas –agrandadas no solo en tamaño sino en el sentido de otorgarles la dignidad de pintura tradicional. De hecho, una virtud de esta serie es que incomodan al espectador, que las percibe como una traducción anormal: ¿Para qué sacar las imágenes de su cómoda vida dentro de los celulares o en los muros ciberespaciales? ¿Para qué obligarnos a ver detenidamente algo que en su origen depende de la fugacidad y cantidad? Y lo que quiere Benavides que veamos, que realmente percibamos, es que la felicidad ciberespacial del tipo risa ó mueca ó selfie, es en realidad un traje que oculta una profunda infelicidad. Una infelicidad que hay que tapar continuamente a punta de risas, muecas y selfies. Pero si el celular plantea tipos de agenciamiento ineludibles y que ya estamos viviendo, ¿para qué criticarlos con traducciones pictóricas? ¿Para qué reflexionar tanto?  Bueno, las pinturas de Buenas malas noches no critican o reflexionan sobre nada, más bien dejan claro que la felicidad no son fotos de celular de risitas falsamente alocadas. Y como no sabemos a ciencia cierta cómo luce la felicidad, por ahora sigamos de rumba, fotografiémonos y exhibámonos. Al fin y al cabo, la melancolía que emerge al exponer las foticos como pinturas también es atractiva, tan atractiva como el falso traje de felicidad de una selfie.  

Fernando Uhía.  MFA. 

 

  1. González Iñárritu, Alejandro. Birdman (or The Unexpected Virtue of Ignorance). Hollywood: Fox Searchlight Pictures, 2014.
  2. Ferraris, Maurizio. ¿Dónde estás? Ontología del teléfono móvil. Barcelona: Ediciones Marbot, 2008.